miércoles, 7 de febrero de 2018

Programa de Entrenamiento Pedagógico


   El pasado día 31 de enero continuamos con el taller de entrenamiento pedagógico en el IES Vicente Aleixandre de nuestra localidad. Durante esta sesión se atendieron una serie de cuestiones que se analizaron y debatieron.

     Se especificó que estábamos en un taller y no en un ciclo de charlas, donde las familias se pueden formar para enfrentarse con las herramientas adecuadas a los problemas que surgen en el día a día en lo que respecta a las relaciones con sus hijos/as.

Son datos estadísticos verificados que cada vez los padres y madres recurren con más asiduidad a los psicólogos y psiquiatras dado que se encuentran agobiados y sin estrategias para enfrentarse a la educación de sus descendientes.

     Se recalca que los primeros que tienen que cambiar en la mayoría de las ocasiones son los propios padres y madres para mejorar la calidad de vida de toda la familia; se establece como finalidad enseñar a los hijos e hijas a que aprendan a pensar por sí mismos y sobre todo fomentar la motivación intrínseca, es decir que los niños y niñas estudien porque se sientan a gusto aprendiendo.

     Crear hábitos adecuados es un reto magnífico para las familias, cada persona es diferente y los padres y madres no se pueden cansar de sembrar para recoger antes o después buenos frutos. No hay edad para comenzar desde que nacen y a partir de los 12 meses el niño integra el “no” por lo que se puede comenzar a instaurar los límites. Las consecuencias son proporcionales a la edad y no se debe confundir consecuencias con castigo.

  Se propone a los asistentes que piensen como poder cambiar los castigos y partes en la educación secundaria.

   En una ronda de preguntas sobre los objetivos que cada uno de los asistentes tienen con este taller se establecen los siguientes:

1.      Extraer todo el potencial que como padre/madre tiene para que sus hijos/as muestre su esencia, sus talentos, lo único especial que posee todo niño/a.

2.      Comprender el verdadero impacto de la escucha activa o empática y sus beneficios, mejorando así la comunicación con sus hijos/as llevándola a un nivel profundo y eficaz.

3.      Adquirir consciencia y autoconocimiento, conocerse mejor cada uno, conocer mejor a los hijos /as y que él o ella se conozca cada día más.

4.      Descubrir el poder de la curiosidad y practicar las preguntas potentes.

5.      Aprender a utilizar el poder del reconocimiento, el refuerzo y el respaldo.

6.      Distinguir las creencias posibilitadoras y aquellas que nos limitan y sabotean.

7.      Aprender a co-crear con los  hijos/as una relación segura y plena basada en la confianza, la alegría, la responsabilidad y el compromiso.

8.      Identificar y poner nombre a las emociones para reconocerlas y legitimarlas. Y una vez identificadas aprender a procesarlas correctamente para acompañar a los hijos/as

  Queda claro que todos los asistentes quieren  ayudar a sus hijos e hijas  para que den lo mejor de sí mismo.

 El miércoles próximo la temática abordar será “Castigos y consecuencias”
 
Dirigido por D. Antonio Fernández Ligero.
Coach Educativo, Deportivo y Personal.
 
 

lunes, 5 de febrero de 2018

NIÑOS/AS OBEDIENTES VS DESOBEDIENTES

A grandes rasgos, podemos decir que un/a niño/a totalmente obediente es un niño/a que se ha dado por vencido/a. No muestra interés en mostrarse como es el mismo o ella misma. Sólo logra satisfacción sometiéndose a los demás. Es un buen subordinado/a. Cuando crezca será un adulto/a pasivo/a carente de todo impulso, de imaginación e iniciativa.

Por el contrario, un/a niño/a que siempre se porta mal, es un/a niño/a que no ha aprendido a posponer su gratificación, no puede renunciar al placer inmediato en espera de una satisfacción mayor que puede lograr a través de medios socialmente aceptados. Con frecuencia estos niños y niñas han crecido en un ambiente que no les brindó nunca satisfacciones suficientes como para permitirles aprender a controlar sus impulsos en espera de una gratificación mayor, diferida. O sea que para que su hijo o hija pueda tolerar la frustración debe aprender que obtendrá cierta satisfacción por hacerlo.



¿Qué podemos hacer si nuestro hijo/a es siempre desobediente?

Para empezar, indagar las razones que originan esa mala conducta. Identificar con claridad el problema para poder resolverlo (escasa atención de los padres, padres que  aspiran a la perfección, privación al niño/a de satisfacciones y privacidad cuando no cumple con exigencias desmedidas, celos por el nacimiento de un hermano/a, etc).

Un niño/a tratado con indiferencia o exigencias desmedidas es normal que se muestre desinteresado, carezca de motivaciones y se porte mal constantemente. No importa lo bien que se pueda portar o lo logros que pueda obtener, nada se le reconoce.

Los niños/as que siempre hacen lo opuesto a lo que se les pide.

Esta actitud de los niños/as encubre un mensaje. Nos está pidiendo indirectamente que se interese más en él o ella. La conducta de oposición persistente es en el peor de los casos un intento de contrariarla y en el mejor de los casos un medio para llamar su atención.

El intento de contrariarla es la expresión más directa de la hostilidad y el resentimiento del niño/a. A veces el niño/a miente, roba o actúa con falsedad no por las dudosas recompensas que puedan significarle estas acciones, sino por el solo hecho de portarse mal. En general, un niño/a que manifiesta crónicamente estas conductas está pidiendo a gritos que le presten atención.


Por Isabel Oliva Gómez, pedagoga, logopeda y técnico de la Delegación de Educación y Fco Javier Camacho Ramos, psicopedagogo para la Escuela de Padres del Ayuntamiento de Barbate.

lunes, 15 de enero de 2018

NUTRICIÓN INFANTIL

Una buena nutrición en el niño no es sólo conseguir un crecimiento y desarrollo adecuado, sino que también consiste en evitar carencias nutricionales y prevenir enfermedades que en el adulto suelen estar relacionadas con la dieta, como son la obesidad o la diabetes. Es por ello que alimentarse bien es la base de un buen crecimiento y también de una buena conducta alimentaria para el resto de la vida.

Durante la digestión, los alimentos se transforman en nutrientes aportando la energía indispensable para el buen desarrollo de los niños. El rápido crecimiento durante el primer año de vida y su continuidad hasta el final de la adolescencia, conllevan unas necesidades nutricionales superiores a las de cualquier otra época de la vida.






La enseñanza de una correcta alimentación desde la niñez, con el transcurso del tiempo genera hábitos alimentarios que acompañan al sujeto durante toda la vida.

Fundamentalmente, una alimentación correcta es aquella que: 
  • Es variada: debe estar compuesta por los cinco grupos de alimentos de la pirámide alimenticia.
  • Es suficiente: su cantidad debe estar en función con el período de la vida, la actividad física y el trabajo que desarrolla el sujeto.
  • Está bien distribuida: debe realizarse con intervalos variables y no menos de cuatro comidas al día.



En definitiva, una dieta sana y equilibrada para un niño debe estar constituida por alimentos variados y adecuados a la edad, gustos, hábitos y actividad física e intelectual del mismo. Las siguientes pautas pueden contribuir a darle una dieta saludable y nutritiva a su hijo:
  • Ofrézcale cinco porciones de fruta o verduras por día.
  • Prefiera las fuentes saludables de proteínas, como carnes magras, nueces o huevos.
  • Sirva panes integrales y cereales porque son ricos en fibra.
  • Hornee, ase o cocine al vapor los alimentos en lugar de freírlos.
  • Limite las comidas rápidas y la “comida basura”.
  • Ofrézcale agua y leche en lugar de zumos de frutas con azúcar y refrescos.

Por Noelia Bermúdez Benítez, Psicóloga para la Escuela de Padres y Madres del Ayuntamiento de Barbate

lunes, 4 de diciembre de 2017

El miedo


El miedo es una emoción que se experimenta a lo largo de la vida. Ayuda al niño a evitar situaciones peligrosas. Algunos autores llegan a definirlo como la niñera o el ángel de la guarda para los niños. 
El miedo es el guardaespaldas del niño, que estudia por miedo a suspender, que se prepara la exposición de la clase por miedo a hacer el ridículo, que se asoma con precaución a un precipicio por miedo a despeñarse o que busca la protección de los padres cuando es pequeño.
Sentir miedo ante el peligro es saludable, porque evita correr riesgos innecesarios. Es una emoción desagradable, aunque necesaria para la supervivencia. 
Todos los niños tienen miedo en algún momento aunque es variable en función de la edad y algunos niños son más miedosos que otros. 

Miedos de cada edad: 
  1. Lactantes: Miedo a los ruidos  y a partir de que se desarrolla el apego, el miedo principal es la separación de sus seres queridos y que se acerquen personas extrañas. 
  2. Niños de 2 a 4 años: Animales, máscaras o personas disfrazadas, miedo a la oscuridad.  Hacia los 4 años pueden empezar las pesadillas
  3. Niños de 5 a 6 años: Miedo al daño físico, empiezan a temer que monstruos, animales u otros seres imaginarios les muerdan o les coman. A veces aparece el miedo a los espacios abiertos o muy concurridos. 
  4. Niños de 6 a 8 años: Miedo a lo invisible, es decir sombras, fantasmas y ladrones. Al final de esta época también aparece el miedo a la muerte. 
  5. Niños de 9 a 12 años: Miedo a las grandes catástrofes (incendios, accidentes), a las enfermedades graves. También pueden temer la separación de los padres y aparecen los miedos relacionados con el colegio (repetir curso, etc) 

 ¿Cómo podemos los padres ayudar a nuestros hijos a superar el miedo?
  1. Para vencer al miedo, hay que hacerle frente. 
  2. En lugar de sobreproteger al niño, hay que animarle para que poco a poco y sin forzarle enfrente su miedo. El miedo se siente de forma involuntaria. Por tanto, no hay que ridiculizar, ni reñir, ni castigar al niño porque no se atreva a hacer algo que le asusta.  
  3. Hay que alabarle y felicitarle por cada pequeño acto de valentía que realice. 
  4. Tenemos que entender que el miedo es algo natural, sobre todo en los niños. Al cabo de un tiempo se va por donde ha venido. 
  5. Tampoco hay que obligarles a enfrentarse a lo que les asustaAunque si con nuestro apoyo y protección se sienten más valientes, hay que animarles. Si el niño no quiere que le coja el rey mago pero se atreve a saludarle desde nuestros brazos, estupendo. 
  6. No debemos utilizar sus miedos para controlarles. Decirles "como no te portes bien me marcho y te dejo solo", es cualquier cosa menos un buen recurso educativo. 
  7. Procuraremos no contagiarles nuestros temoresSi nos asustan los perros, sería bueno que el niño estuviese acompañado por otra persona que le inspire seguridad cuando nos encontremos con uno. 
  8. Para ayudar a nuestro hijo ante sus miedos  lo mejor es el diálogo. Habría que encontrar un punto medio entre ser muy permisivo y ser muy rígido ante los miedos del niño. Ignorarlos o burlarse suele ser contraproducente. Dar explicaciones lógicas y razonables parece ser la mejor estrategia. 
  9. También recomendaría no asustar a los niños innecesariamente con brujas, hombres del saco,  con el médico… 
  10. Los cuentos facilitan el contacto con el miedo en los primeros años, son una forma de vivir y compartir estas emociones para que en la vida real asusten lo menos posible.  

¿En qué casos puede necesitar un niño apoyo psicológico para superar sus miedos?

Siempre que el miedo altere el estilo de vida cotidiano del niño y repercuta negativamente en su desarrollo personal, ambiente familiar, rendimiento académico o relaciones sociales. Por ejemplo, el intenso miedo a separarse de los padres puede ser una gran fuente de frustración porque impide al niño irse de excursión o a los padres irse de viaje. Puede también afectar negativamente a la calidad del sueño de la familia porque el niño se despierta asustado por la noche y exige que los padres duerman con él. Visitar al médico.

¿Son los mismos los miedos de las niñas y de los niños?  

 Las niñas presentan más miedos que los niños. De la misma manera, en la vida adulta las mujeres padecen más fobias específicas que los varones. Las diferencias de género son biológicas y socioculturales. El sexo determina ciertas características físicas que han hecho que los varones demuestren conductas más valerosas.

Por Isabel Oliva Gómez, Pedagoga, Logopeda y Técnico del Ayuntamiento de Barbate.


lunes, 6 de noviembre de 2017

APRENDER A RESOLVER CONFLICTOS FAMILIARES


1.- LA IMPORTANCIA DE LA ARMONÍA EN EL HOGAR:


No hay un padre que no sienta la necesidad de gritar a sus hijos cuando desobedecen, aún sabiendo que se sentirá culpable.

Se sabe que la comunicación agresiva no facilita la convivencia, es decir, si un padre o una madre grita ante una situación que no le agrada de su hijo, el ambiente familiar no será armonioso y se estará trasmitiendo el mensaje de que es algo normal comunicarse gritando y alterándose.

Por ello, si quieres llamar la atención de tus hijos y disciplinarlos, habla de forma clara, razonada, sosegada y firme. Recuerda que convivir con alguien (hijos, parejas,…) significa respetar sus derechos: no culparlos, herirlos, quejarse, oprimirlos,…

La mejor opción es fomentar en ellos el DIÁLOGO, la responsabilidad, la autoestima y la confianza en sí mismos. CONVIVENCIA  implica trabajar en EQUIPO de acuerdo a unas reglas.

2.- UNA CONVIVENCIA DIFÍCIL:

Cada familia establece de forma consciente o inconsciente una serie de normas y pautas de comportamiento que hacen funcionar las relaciones interpersonales en su seno. El conflicto aparece cuando los hijos se rebelan contra esas normas:

a) Bien porque les parecen injustas.

b) Bien porque los padres no han sabido inculcarlas adecuadamente.

Esta situación provoca sufrimiento en ambas partes que se traducen en problemas de convivencia. La solución más adecuada es el aprendizaje de un lenguaje emocional correcto.

3.- EDUCAR EN LA CONVIVENCIA:

Los hijos suelen tomar las críticas (mal formuladas) de los padres como algo personal. Por tanto, pueden ponerse a la defensiva, y se vuelven respondones, hostiles, resentidos, desobedientes,…

IMPORTANTE: las críticas pueden sustituirse con técnicas de aprendizaje positivo. Algunas frases para evitar críticas a los hijos:

-     ¿Por qué no puedes ser como tu hermano mayor? Esto es ignorar que cada ser humano es irrepetible. Esta crítica también puede crear resentimiento hacia ese hermano.

Por tanto, mejor expresar confianza en el hijo sobre su propia capacidad de mejorar: Estoy seguro de que, si te lo propones, conseguirás hacerlo.

-       ¡No voy a decirte lo que tienes que hacer! Si el hijo incumple reiteradamente una norma, la crítica debe ir acompañada de sugerencias.

La frase equivale a excluirse del problema. Mucho mejor: dialogar con él: ¿Cómo crees que podemos      solucionar esta situación?”  “¿Puedo ayudarte en algo?”.

-     Lo peor: rematar una crítica con una frase como “lo digo por tu bien”, puede ser demoledor para el hijo. Mejor: ¿A ti te gusta así? Yo me inclinaría a hacerlo de esta otra manera…”

4.- SOLUCIONES FRENTE A LA AUTORIDAD:

Si el hijo comete involuntariamente alguna torpeza (rompe un plato,…), no conviene reaccionar con preguntas críticas como ¿por qué nunca miras lo que haces? Mejor: orientar la emoción negativa hacia la solución del problema, no al desatino del hijo: Hay que recoger los residuos. Aquí tienes una escoba.

            Una REACCIÓN CALMADA es más EFECTIVA que apuntar los defectos del hijo.

Con frases autoritarias, se presiona al hijo. Hay que evitar expresiones agresivas o amenazantes de tipo: Que sea la última vez que lo haces. Mejor: Estaré orgulloso si haces tu cama. Porque se le alienta a que haga las tareas que le corresponden y se sienta responsable.

La EXAGERACIÓN EN LA CRÍTICA hace que ésta pierda efectividad. Te he dicho mil veces que… El niño, ante exageraciones exageradas e irrazonables, concluye que no podrá confiar en ellos.  Mejor: ¿Recuerdas lo que te dije sobre…?

5.- EDUCANDO PARA LA FELICIDAD:

Los padres deben plantear demandas razonables a sus hijos y las hacen cumplir estableciendo límites y enfatizando en la obediencia, pero, al mismo tiempo, las expresan con  afectividad y cariño, escuchan el punto de vista del niño y fomentan la participación en la toma de decisiones de la familia.

            Este enfoque educacional permite el desarrollo de una CONVIVENCIA FAMILIAR ARMÓNICA. En este contexto el estado de ánimo es positivo e, inspira en los hijos la autoconfianza y las habilidades emocionales y sociales. IMPORTANTE: la influencia de los padres en la educación es tan determinante para el futuro de los hijos que:

 “Si hay algo que deseamos cambiar en un niño, primero tenemos que examinar bien y ver si no es algo que deberíamos cambiar nosotros mismos”. (Carl Jung, médico psiquiatra, psicólogo y ensayista)

6.- FACTORES QUE DETERIORAN LA CONVIVENCIA:

a)   La estructura jerárquica no está bien definida. Los padres son padres y no amigos.

b)   Manipulación de los hijos para resolver peleas conyugales.

-     Los niños quieren a ambos progenitores y dependen emocionalmente de ellos para completar su proceso de identificación.

-     La pareja ha de mantener sus diferencias exclusivamente en su ámbito.

 c) Falta de apoyo emocional.

-     Los padres no expresan suficiente afectividad entre ellos ni con los hijos.

-     Acariciar o abrazar impulsa a éstos a repetir este tipo de conductas.
d) Expectativas irrealistas.
-     Presionar a los hijos con escasas aptitudes académicas para que hagan una carrera universitaria con contra de su voluntad.
-     Proyectar sobre ellos sus frustradas ambiciones sociales. Son mensajes paternos inadecuados.
e) Los padres no respetan su propio espacio como pareja.
         -      Permiten que éste sea invadido por los hijos.

         -      Los padres invaden la intimidad de los adolescentes, lo que provoca irritación.

7.- BIBLIOGRAFÍA:
1.    Resolución de conflictos y aprendizaje emocional. Genoveva Sastre Vilarrasa y Monserrat Moreno Marimón. Editorial Gedisa.
2.    Educar Nos: nuevas propuestas para la educación y la convivencia. Mónica Shocron y Laura Waisman. Editorial Lugar.


Por Antonio Fernández Ligero, psicólogo para la Escuela de Padres del Ayuntamiento de Barbate.